9 de diciembre de 2011

Forzado


Forzado by Diana Harlu Rivera on Grooveshark 
 
 

Con una enorme sonrisa engalanando su rostro de rasgos alegres, Alice Project cruzó la puerta de su apartamento feliz de la vida, tarareando una melodía de Nat King Cole, proveniente de una cena que acababa de tener con Bill. Sorprendida, se encontró con que la casa se encontraba completamente a obscuras, cosa extraña dado que el departamento se encontraba programado para que, una vez que alguien cruzara la puerta a partir de las seis de la tarde, las luces de todas las recámaras se encendieran, facilitando el tránsito por las instalaciones. Por un momento, su cerebro se puso en alerta, pensando que tal vez podría haber un ladrón en la casa. Cuidadosamente, comenzó a avanzar por las habitaciones de manera silenciosa, preparada por si el delincuente intentaba sorprenderla. No fue sino hasta que llegó al comedor cuando se encontró una sombra larga y difusa, la cual crecía y se achicaba ante una extraña luz de un tono entre naranja y rojizo.

-¿Briant?-susurró ella, sin un rastro de temor en su voz, preparándose para encontrar lo peor. Para su sorpresa, se encontró a su marido encendiendo una serie de velas de color hueso, ligeramente inclinado sobre la pequeña mesa blanca de su comedor.

-Hola-respondió él, girándose para verla. Extrañada, la humanoide no pudo evitar preguntarse interiormente a qué venía tanta fanfarria. De inmediato, se dio cuenta de que en la mesa había pétalos de rosas rojas desperdigados en torno a dos largos platos de su vajilla más cara.

-¿Qué haces?-inquirió la criatura de ojos azules, retrocediendo por mero impulso ante la sospechosa actitud de su pareja, el cual la observaba expectante.

-Preparé una cena-repuso el humanoide de anchos hombros y ligeramente marcada musculatura, en un tono inocente y dulce, antes de aproximarse a su mujer, la cual no hacía otra cosa que alejarse de él.

-Ya me di cuenta...-susurró Alice, sintiéndose repentinamente acorralada-¿A mérito de qué?-

-¿Cómo que "a mérito de qué"?-repitió Briant, comenzando a ponerse nervioso-¿No puedo simplemente cocinar para ti ahora?-

-Tú no das paso sin huarache, Briant...-repuso la humanoide, comenzando a sospechar de qué iba a la cosa-¿Qué tal te fue en tu comida con Selick y Redgie hoy?-

-Bien, bien...-musitó él sin ponerle demasiado énfasis al tema antes de cambiarlo por otro, el que reflejaba sus verdaderos intereses-Lo que pasa es que... estábamos comentando que ya está por llegar la etapa en la que, se supone, debemos intentar reproducirnos...-

Aterrorizada, la humanoide vio confirmados sus peores temores en aquellas palabras; sabiendo que su marido se había estado portando demasiado condescendiente con ella, sospechaba que tarde o temprano tendría que pagarle la factura. Sin embargo, a diferencia de los primeros días en los que llegaron al mundo exterior, una de las primeras creaciones del doctor Vo tenía ya un carácter más formado, en el cual sabía que podía elegir y en esa ocasión en específico, podía negarse a la invitación que Briant le estaba haciendo.

-No-espetó ella bruscamente, encarando a su compañero-Yo creo que aún es demasiado pronto-

-Pero... Alice... ya llevamos... cierto tiempo juntos-le recordó él, como queriendo puntualizar el compromiso que ambos sostenían desde el momento de su creación.

-¿Y eso qué?-se rebeló la mujer de cabello carbono, comenzando a sentirse enfadada-No quiero. No estoy lista-

-Dame una oportunidad-le rogó Briant, tomando un mechón del cabello de la humanoide entre sus dedos, acercándola a él-Por favor...-

-No-repitió Alice, empujando a su esposo por el pecho, antes de quedarse completamente estática, al igual que él. A pesar de que internamente no podía comprender bien lo que estaba haciendo, sabía que no quería tener sexo con Briant.

-Sabes que es nuestra obligación-le espetó el humanoide, comenzando a perder la paciencia-¿O qué? ¿Ya se te olvidó cuál es tu objetivo?-

-Mi objetivo es volverme humana-contestó ella, completamente segura.

-Tu objetivo es procrear a la nueva raza-la corrigió él-Que no se te olvide que tú sólo eres un instrumento...-

Enfadada ante aquellas palabras, Alice decidió que no se quedaría durante más tiempo a escuchar semejantes tonterías. Lentamente, comenzó a retroceder hacia la puerta que conducía de vuelta al pasillo, cuando Briant la acorraló.

-Por favor-le repitió, esta vez en un tono más enérgico y amenazador.

-¡No!-gritó ella, despegándose de sus brazos, mientras se echaba a correr hacia la puerta de entrada. Ahí, se arrojó precipitadamente al cubo del elevador, sin que este hubiera llegado a su piso, abriendo las pesadas puertas de metal con las manos. Detrás de ella, Briant se había quedado pasmado en la entrada de su hogar, observando cómo su esposa se iba de casa. En el aire, cayendo a  través del profundo vacío, Alice no tuvo dudas al pensar en el lugar al cual debía dirigirse a continuación; un lugar al que Briant no se atrevería a ir para encontrarla.


2 comentarios:

●•Scarlëtt•● dijo...

¿Qu…? ¿Quéeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee?...

¿Pero qué le pasa al animal ese de Briant? ¿Cómo se atrevió a forzarla a algo que no?… ¡Ni al caso!...

¡Eso ya no me gustó!...

¿Va con Bill? Ö Si es así, ¡Tengo que ver! XD

Muy bueno… y de miedito con el “obediente” Briant :S…


Pero creo que algo no me cuadró: ¿Qué fue eso de: “-Tu objetivo es procrear a la nueva raza-la corrigió él-Que no se te olvide que tú sólo eres un instrumento...-“

¿Nueva raza? ¿Híbridos? ¿Van a erradicar a los humanos? ¿Los van a matar? ¡Dimeeee! ¿Qué va a pasar? ¡Santo Dios, ya me asusté!


¡Sube pronto!... ¡Es una orden! XD

Besos!




S.K

Zaybet dijo...

¿Yo le puedo contar qué pasa xD?

Bueno eh! que nos hicieron bien macho al Briant ¡Beeeh!