8 de diciembre de 2011

Listos


Listos by Diana Harlu Rivera on Grooveshark 
 
 

A partir de aquél beso mágico que se había dado entre Alice y Bill la primera noche que tuvieron una cita formal, las cosas entre ellos se hicieron más fuertes, si es que eso era posible. Desde aquél momento, no les molestaba en absoluto tomarse de la mano en público y sin que los vieran los demás, ya se habían dado uno o dos besos más, estas veces en las mejillas pero era un comienzo.

Bill, encantado de la vida, estaba que no se la podía creer. Eufórico, el tiempo le parecía corto para encontrarse otra vez con Alice, para tomarla en sus brazos, jugar con su cabello, disfrutar el resplandor de su sonrisa y sentirse eternamente agradecido por el dulce de su compañía. Ese mismo entusiasmo que le producía el amor de la humanoide lo impulsaba a hacer cosas grandes, a trabajar de manera magnífica; tanto así que en los últimos meses había compuesto tantas canciones que estaban pensando hacer el CD una mega obra, con más canciones que cualquiera de sus otras producciones hubiese tenido. 

De igual manera, en el mundo del modelaje le iba excelente e inclusive los diseñadores y sus otros compañeros lo notaban, puesto que se le veía mucho más dispuesto a ensayar para las pasarelas las veces que fuera necesario así como también se había vuelto todo un caramelo para las cámaras de los fotógrafos editoriales, quienes no se cansaban de llamarlo para sesiones de revistas o para campañas publicitarias. Encantado, el egocéntrico vocalista vivía en un éxtasis al mirarse en cualquier sitio en el que enfocara su mirada: revistas, espectaculares por la calle, publicidad de las marcas para las que él trabajaba en las tiendas de moda y departamentales. Simplemente no lo podía creer.

Alice, por otro lado, también vivía fascinada con el estado en el que se encontraba. Enamorada, se encontraba de mejor humor que nunca así como también su creatividad no paraba de fluir. Diseñaba una tras otra idea para vestuarios de Bill, para escenografías de los tours, videos musicales, publicidad nueva para el disco... todo era una maravilla para Alice Project. 

En cuanto a su ámbito familiar, ahí las cosas no iban tan bien. Por pasar tiempo con Bill había faltado a muchas de las clases de humanidad que les seguía impartiendo Astrella aunque, sin duda alguna, en los chequeos periódicos que se les realizaban a los humanoides para ver cuánto iban aprendiendo sobre la raza humana, ella era la que siempre destacaba, mostrando caras de los humanos que sus otros compañeros no podían percibir. Encantado, el doctor Vo se mostraba fascinado con ella y le preguntaba constantemente cómo era que se las había ingeniado para conocer tantos aspectos de los seres humanos, a lo que la chica de cabello carbono contestaba que se debía a que convivía con muchos de ellos. Celosos, los otros humanoides no se encontraban muy cómodos al respecto mas al ser su compañera, guardaban cierto respeto y cariño por ella. 

Briant, por su parte, era el más perjudicado en esta situación, dado que cada día su pareja se encontraba más distante de él y aunque trataba atraerla de nuevo hacia sí, comprándole regalos o invitándola a salir, ella siempre argumentaba que se encontraba muy ocupada como para cualquiera de esas cosas. Le enfadaba el hecho de que ella prefiriera estar siempre trabajando y le molestaba de sobremanera no poder acercarse a su esposa dado que ésta siempre se encontraba ocupada hablando o mensajeando a través de su holocomunicador. En privado, le había comentado esta inquietud al doctor Vo, quien le aseguró que los problemas maritales por los que estaban atravesando se debían a la inmersion que Alice estaba experimentando en el mundo humano. Richard Vo lo explicó así: Alice se encontraba tan ocupada volviéndose genuinamente humana, que todo lo que no fuese humano le causaba repulsión por instinto, de manera temporal. "Ya se le pasará, hijo", fue todo lo que atinó a decir el científico de ascendencia japonesa pero Selick, que no tenía un pelo de tonta, ya sospechaba lo que pasaba ahí.

-Tienes que hacer que pase más tiempo contigo-le espetó un buen día a Briant, en el cual los Ecker habían invitado a comer a los Project a su casa. Decaído, el humanoide que era pareja de Alice ya había desistido largo tiempo atrás en el intento de hacer que su esposa regresara a él.

-Ella siempre está...-

-Eso es ridículo-lo interrumpió la mujer de cabello rubio, inclinándose de manera involuntaria hacia él-No puedes seguir permitiendo esto, Briant; no es natural-

-Como si nosotros fuésemos muy naturales...-se burló entre dientes el primer humanoide creador por Richard Vo, bajando la mirada entristecido.

-Somos humanoides-replicó Selick con una nota orgullosa y petulante a la vez en su voz-Podemos hacerlo todo, ¿No es cierto? Haz que Alice regrese con nosotros-

-Sí... sí Selick...-repuso Briant con muy poco entusiasmo.

-Adelántate a la fase de reproducción del programa-le sugirió ella con voz de mando, ante lo cual el marido de Alice levantó la mirada, espantado.

-No...-

-Hazlo-le ordenó la humanoide, antes de emitir un ultimatum-O arriésgate a perderla para siempre-


2 comentarios:

●•Scarlëtt•● dijo...

¿Quéeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee?

A ver, esa Selik se queja de la otra y mira las cosas que anda haciendo... ¿Adelantarse a reproducción? Bueno, ¿esta qué tiene en el cerebro, el circuito quemado o qué?...

Sí, sí, sí, pobre Briant, muy solo y no sé qué, pero... pero... ¡Ay, es Bill!... que no cuenta, pero bueno, es... Bill XD

Esto no me está gustando, a ver si no hace una tarugada el señorito Briant

Muy bueno!

Besos!



S.K

Zaybet dijo...

A ver 'perate... quién se supone que era Selick, na' más para ver si su venentito se parece a la verdadera xD porque la Nikova es re malota aquí con Tom y dudo que la real logre hacer eso jejeje...