6 de enero de 2012

Defensor


Defensor by Diana Harlu Rivera on Grooveshark 
 
 

De pié frente a la delgada criatura de cabello negro, una figura imponente, de piel blanca como la nieve, iris color verde olivo y cabello castaño obscuro, se irguió con una expresión seria, fiera y amenazadora en su rostro. Sin embargo, Alice no sentía miedo, puesto que delante de ella se encontraba Briant, su todavía cónyuge, dispuesto a defenderla. Mirándose con recelo, los dos humanoides se enfrentaban en silencio, listos para lanzarse en pos de lucha si la ocasión lo meritaba.

-¡Chicos, chicos!-exclamó el doctor Watts, intentando enfriar los ánimos entre las criaturas-Ya, ¡es sólo un juego!-

-Apártate, escoria-le ordenó a Briant el protector de Frances, quien, detrás de él, lo miraba asombrada.

-Vuélveme a llamar así y te arrepentirás...-amenazó el humanoide de cabello negro que se encontraba delante de Alice, sin un atisbo de temor en su voz.

-¿De qué?-se burló el agresor, sonriendo de manera irónica-¿De tener que pelear contra dos nenas? Creo que puedo hacerlo-

-¡Alexei!-gritó el doctor Watts a través de los altavoces, enfadado de verdad-¡Ya basta! ¡Obedéceme!-

Al momento, tanto Frances como su acompañante, al que el doctor Watts había llamado "Alexei", volvieron sus miradas hacia su científico creador, quien súbitamente los observaba con un gesto frío y calculador, la expresión más pura del desprecio y la decepción. Alarmados, ambas criaturas subieron de un salto a la galería de observación en donde se encontraban el resto de los humanoides de su grupo, así como su padre. En silencio, avanzaron hacia él, avergonzados, con la mirada baja. 

Alexei
-Vámonos-les espetó Watts, comenzando a caminar en silencio, abandonando la habitación. Pasmados, los humanoides del doctor Vo se quedaron sin saber qué contestar ante todo aquél espectáculo sobrehumano.

-Padre... lo siento-intentó excusarse Alexei, mientras él y sus compañeros seguían a su mentor a través de un pasillo fuertemente iluminado, de blancas paredes y suelo del mismo color.

-No entiendo cuál es tu manía de armar problemas, Alexei-le respondió el científico con frialdad-Y más con esas... abominaciones que tiene ahí criando Richard. ¿Cuándo entenderán que ustedes son superiores a ellos? No tienen por qué rebajarse a su nivel-

-Sí padre...-contestó el avergonzado humanoide, la cabeza aún baja. Silenciosamente, él y el resto de sus compañeros avanzaban detrás de su creador, sin saber a dónde se dirigían.

-¿Alexei?-lo llamó otra voz, la cual se movía a su lado.

-¿Hmm?-replicó el humanoide de nariz respingada y brazos fuertes, cintura espigada y espalda ligeramente ancha.

-Gracias por intervenir por Carlie-musitó la voz, con una verdadera nota de agradecimiento en ella.

-No hay qué agradecer, Dorian-contestó Alexei, mirando a su compañero. Detrás de él, Frances Umbrose se movía también, sin quitarle la mirada de encima.

-Gracias-intervino también ella, adelantándose a Dorian para tomar la mano de Alexei, quien le respondió con una sonrisa cansada.

-No hay de qué-repitió el humanoide, estrechando entre sus dedos los de la pelirroja.

-Alice...-reprendió el doctor Richard Vo a su creación, aún en la habitación en la que se había llevado a cabo el combate. Por encima de las cabezas de Alice y Briant, las aspas de color azul celeste fabricadas de plástico aún seguían en movimiento.

-Yo... no supe qué hacer-le contestó la delgada mujer de piel blanca, levantando la mirada hacia su creador. Él, compasivo, miraba a ambos humanoides con ternura, convencido de que, a pesar de la extensa brecha que se suponía existía entre ellos y los humanos, aún conservaban una pizca de humanidad dentro de ellos.

-Me lo imaginé-respondió Vo, antes de girar su mirada hacia su otro hijo, el cual permanecía cabizbajo, tal vez arrepentido de sus acciones-Briant... buen trabajo. Ahora suban ambos aquí, vamos a terminar el resto de las pruebas sin más interrupciones-

En silencio, ambos se desplazaron a través de las aspas hasta alcanzar de nuevo el cuarto de observación, donde Selick los observaba con cara de reproche ambos, mientras Redgie únicamente agradecía por dentro que ambos estuvieran bien.

-Bien hecho, hermano-comentó el último, colocando la palma de su mano en el hombro de su compañero, en señal de apoyo.

-Gracias-contestó Briant humildemente, sonriendo de manera delicada. Apenas había acabado de hacerlo, cuando Selick se plantó entre ambos, mirándolo despectivamente.

-Tu vida estuvo en riesgo-lo reprendió con voz de trueno.

-Sabes que eso no es cierto, Anna-le respondió Briant calmadamente, intentando no exaltarse. Sabía bien que Selick se preocupaba por él más de lo que podía imaginar-Lo tenía todo fríamente calculado. Además, se trata de Alice... no podía dejarla sola-

-Ojalá ella hubiera pensado igual por ti cuando te abandonó-espetó Selick, antes de retirarse de allí, seguida de Redgie, quien le dirigió a Briant su mejor cara de disculpa. Modestamente, el humanoide le contestó con un gesto en el que se podía leer "No te preocupes". Detrás de él, permanecía Alice, también con la cabeza gacha, avergonzada ante lo sucedido. Lentamente, Briant se giró hasta que ambos quedaron cara a cara, observándose el uno al otro.

-Bry, tú no tenías por qué...-

-Quise hacerlo-la interrumpió-¿Qué? ¿Ya no puedo salvar a mi esposa?-

-No hagas esto más difícil, por favor...-le rogó ella, apartándose de él. Dispuesto a enmendar las cosas, Briant había estado buscando esta oportunidad desde hacía tiempo atrás.

-Por favor...-le rogó Briant a Alice, tomándola de las manos-Mira... yo sé que me equivoqué. Estuvo mal... y quiero volver contigo. Dame una oportunidad. Regresa a mi lado-

Temerosa de romper el corazón que antes había amado con fervor, Alice se apartó de Briant sin palabras, antes de salir por la puerta de la habitación de observación.

-Hablaremos más tarde-fue lo único que alcanzó a contestarle.


1 comentario:

●•Scarlëtt•● dijo...

Tsssssss... los regañaron...¡Lero, lero!... ¡Cómo me choca Watts! ¿Superiores?...¡¿Ellos?! si parecen idiotas!!!!! Bueno, ya, me callo...Alexei está bonito xD

Ay, no! que le diga que no!!!! si no...¡Ay, pobre de mi Bill! :(

Sube pronto!

Besos!




S.K