17 de octubre de 2011

Perfecta





-Es sencillo... ya modificamos las mentes de todos los elementos de la revista, inclusive de la editorial: están listos para entrar a escena-sonrió un hombre cuyo rostro apenas y se veía a causa de la obscuridad reinante en aquél rincón del planeta. La sala, la cual era amplia y llena de asientos todos alineados en torno a una mesa larga y negra, se encontraba completamente desierta y escasamente iluminada, las únicas presencias dentro de la habitación eran las de los dos hombres, cada uno repartido a la cabeza de la mesa en posiciones idénticas y ubicaciones contrarias.

-Magnífico...-repuso el otro sujeto, el de cabellera entrecana y escasa-¿Entonces llegan mañana a América?-

-Exactamente-contestó el implantador.

-Serán todo un suceso...-mencionó al aire el hombre de la bata, el científico de rostro arrugado y sonrisa macabra.

-Nuestro éxito depende de ello, doctor-le recordó el implantador a su jefe, el cual había sido muy específico con sus ordenes.

-Así es...-musitó el doctor Anderson Watts, extendiendo su mano izquierda hacia un punto detrás de él, el cual resultaba muy poco visible dada la obscuridad que reinaba en el cuarto.

Apenas segundos más tarde, una mano se posaba sobre la suya: la diferencia entre ambas era que la primera, la del doctor, presentaba pliegues propios de su avanzada edad así como manchas de color distinto al de su tez blanca, mientras que la otra, la que se encontraba encima de la del hombre, era de piel tersa y blanca, impecable como la porcelana y firme como sólo podía serlo debido a una perfecta juventud. Acto seguido, apareció el cuerpo, espectral como una aparición, la figura delgada y bien proporcionada, así como el lustroso cabello pelirrojo, los labios carmesíes y los ojos verdes.

-¿Estás lista, encanto?-le preguntó el científico a la criatura que había a su espalda. Frente a ambos, el hombre que se había encargado de introducirla a ella y al resto de sus compañeros dentro de la memoria colectiva humana permanecía atónito, su rostro desencajado a causa de la sorpresa, la cual se movía motivada por la perfección atormentadora de las facciones que tenía ante sí.

-Por supuesto, doctor-repuso la melodiosa voz, mientras los labios se curvaban en una sonrisa macabra y encantadora al mismo tiempo.


2 comentarios:

●•Scarlëtt•● dijo...

¡Ay, Santo Dios! Esto ya me dio miedo…

¿Qué pretenden hacer?... :S
Tiru, riru… ¡Eso qué!...

¿Qué va a pasar? ¿Qué va a pasar? ¿Qué va a pasar?...

Sube màaaaaaaaaaaaaaaas!

¿Memoria colectiva? O____o


Muy bueno... aunque cortito




Besos!





S.K

Zaybet dijo...

Sonrisa macabra. Macabra la canción del capítulo aunque me encanta en lo personal la banda sonora de esa pelicula xD